jueves, 5 de mayo de 2011

Silencio...

Silencio. Solo se escucha el silecio. Y es así durante un rato, hasta que una quebrantada voz llena el vacío y oscuro escenario.

"Lo siento. Siento haber puesto mi esperanza en ti y haber pensado que detrás de ti había todo un mundo. Siento haber subido las expectativas a punto de convertirte en la razón de mi existencia. Creía que estaba en lo cierto, que esta vez no iba a fallar. Pero fallé.

No, tú no sabías nada. Podías habértelo imaginado, pero estaba fuera de tu alcance. Yo maté el sueño, donde tu eras dueña de todo y nada valía más que una sonrisa tuya. Todo era perfecto. Pero no te disculpes, fui yo quien mató la ilusión.

Solo déjame decirte por fin lo maravillosa que eres. Que no hay ni un solo fallo en ti. Que tus ojos queman, como me quemo ahora por dentro. Dejáme recordarte que no hay otra luz mas fuerte que tú. Que los días existen por ti, para estar a tu lado. Solo déjame decirte por fin lo único que de verdad era solamente tuyo: Yo.

Y no mires atrás.
No pienses en mí.
Solo hazme un favor: sé feliz."

[Fin del acto final]

miércoles, 4 de mayo de 2011

lunes, 2 de mayo de 2011

Profundidad...

Y aunque me gritaban desde arriba que volviera, que todavía había esperanza, yo ya estaba lo suficientemente hundido como para no volver. La profundidad del olvido ya me había envuelto, y allí era donde quería estar.
"Dejadme aquí", pensaba, "no me queda nada ahí fuera."
Poco a poco me sumergía, dejándome llevar, mientras veía como se distorsionaba cada vez más tu imagen hasta que no quedaron más que débiles rayos de luna brillando ante mis ojos. Fuimos un final sin principio, un cuento que nunca empezó. Y a pesar de todo, quiero desaparecer, hundirme y no volver a flotar.
Aquí estaré en paz. Aquí descansaré de ti.

Porque tú no sabes quién soy, ni yo quién eres...
Y tal vez nunca lo sepamos...